Perfil
Sección informativa
El artículo publicado en El Financiero presenta a 100 Ladrillos como una plataforma de financiamiento colectivo que busca democratizar la inversión inmobiliaria, permitiendo a personas invertir desde montos accesibles (mencionan desde $5,000) en fracciones de propiedades —los llamados “ladrillos”. La nota explica que la compañía opera bajo el modelo de crowdfunding inmobiliario y que, desde el 30 de septiembre de 2021, obtuvo la autorización de la CNBV para funcionar como Institución de Tecnología Financiera, lo que le proporciona respaldo regulatorio y obliga a cumplir la Ley Fintech.
Según la pieza, 100 Ladrillos centraliza todo el proceso: busca y selecciona activos (locales comerciales, oficinas, bodegas y departamentos), los evalúa mediante cuatro filtros —validación comercial, análisis financiero, revisión arquitectónica y comprobación jurídica— y los estructura legalmente en fideicomisos. Esto, apunta el artículo, busca ofrecer mayor seguridad y transparencia a los inversionistas al separar los activos y definir reglas claras de administración y distribución de rendimientos.
El rendimiento esperado para los inversionistas proviene de dos fuentes principales: la renta mensual que pagan los inquilinos y la plusvalía del inmueble a lo largo del tiempo. El Financiero recoge estimaciones históricas usadas por la plataforma (rendimientos por renta del orden del 7–8% anual y plusvalías históricas que podrían ubicarse entre 8–15% anual) y enfatiza la recomendación de considerar estas colocaciones con un horizonte de mediano a largo plazo.
La nota también destaca la experiencia 100% digital de la plataforma —registro en pocos minutos, transferencias electrónicas para pagos y retiros, y un mercado secundario donde se pueden comprar y vender ladrillos a menores sumas— como elementos que facilitan el acceso y la diversificación para pequeños ahorradores. Además, el artículo menciona que las inversiones se rigen por contratos mercantiles donde el inversionista manda a 100 Ladrillos a administrar y cuidar las propiedades, y que las participaciones son heredables.