Perfil
Sobre
100 ladrillos se diferencia del crowdfunding tradicional en un punto clave: aquí no se financia un proyecto ajeno, se posee un pedazo de un inmueble real. Cada inversión se escritura en un fideicomiso, lo que convierte al usuario en copropietario legal, no en un simple prestamista.
La plataforma ofrece tres rutas claras. Los Ladrillos Patrimoniales entregan rentas mensuales y plusvalía variable para quien piensa a largo plazo. Los Búmeran ofrecen rentas garantizadas y una ganancia preestablecida, ideales para los que odian las sorpresas. Los Pool de Plusvalía apuestan a la venta final del inmueble, concentrando todo el rendimiento en un solo disparo.
Regulada por CNBV, Banxico y CONDUSEF, 100 ladrillos solo cobra comisiones cuando el inversionista gana: administración solo si hay rentas, venta solo si hay plusvalía. Con más de 8 años operando, $300 millones en plusvalía generada y 40 propiedades activas, es una de las opciones más sólidas para entrar al mercado inmobiliario mexicano sin comprar un edificio entero. El riesgo no desaparece, pero ahora duerme dentro de un marco legal. Eso ya es ganancia.